Con motivo de su reciente nombramiento como hijo predilecto de Carlet (Valencia), su localidad natal, Bernat Soria acaba de anunciar un gran paso en sus investigaciones sobre la diabetes. Lo avanzó el periódico Levante, a principios de este mes de octubre. Se trata de la aplicación en seres humanos de la conversión de células madre en células beta. El objetivo de esta técnica de innovación en salud es que el páncreas segregue insulina y permita curar la diabetes. Unos trabajos que, como recoge el periódico valenciano, ya se habían mostrado eficaces en ratones, pero hasta el momento nunca se habían aplicado en humanos.

Concretamente, cerca de 40 diabéticos están siendo tratados actualmente en California con un método experimental, llamado Fase 3, y que está centrado en las investigaciones que Soria viene desarrollando desde hace décadas. Estas aplicaciones todavía no han llegado a España, por motivos económicos, tal y como ha explicado el propio Soria.

programa evento atención sanitaria

Doctor en Medicina, Bernat Soria fue coordinador del área de Fisiología de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva y de la Red Europea de Células Madre Embrionarias y catedrático de Fisiología de la Universidad Pablo de Olavide. Dirigió el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, en el que trabaja actualmente, en el departamento de células troncales, reprogramación y diferenciación celular. Asimismo, fue ministro de Sanidad (entre julio de 2007 y abril de 2009) y en 2005 fue galardonado con el Premio Galien a la Mejor Labor Investigadora.

El pasado mes de febrero, Soria impartió una conferencia en el Aula de Cultura de El Comercio-La Voz, donde reveló estar a la espera de autorización para aplicar otra terapia celular a diabéticos, consistente en células madre de cordón muy seguras y sin efectos secundarios, que podrían detener el avance de la enfermedad. Este experimento de innovación en salud se hará con personas jóvenes, con mayor capacidad de regeneración celular, aunque mayores de edad, y que hayan sido diagnosticados en los seis meses anteriores. De este modo, Soria espera que la diabetes se pueda parar entre seis meses y un año para, pasado este tiempo, inyectar otra dosis, retrasando de esa manera el proceso.

Tal y como recogió este rotativo, con esta técnica, los pacientes podrán olvidarse de los pinchazo de insulina, de los controles de glucosa y de las numerosas complicaciones que tiene esta enfermedad, y que incluyen lesiones oculares, problemas cardíacos o trastornos del sistema nervioso.

Según las cifras aportadas, la diabetes afecta a más de 400 millones de personas en todo el mundo, y cuesta alrededor de 600.000 millones de euros cada año. En el caso de España, estamos hablando de cerca de 4 millones de pacientes, que consumen en sus tratamientos alrededor de 6.000 millones de euros anuales.

Para analizar ese tipo de avances de innovación en salud, se llevará a cabo en Valencia un evento de atención sanitaria ‘Salud On Me’, el próximo 11 de noviembre.