Hace escasos meses nos ‘desayunábamos’ en la prensa con que se estaba acercando a pasos agigantados el primer transplante de cabeza. No fueron pocos medios los que se hicieron eco de este avance de tecnología en salud. Incluso algunos de ellos ‘jugaron’ a bromear con el Doctor Frankenstein en sus textos. Dejando a parte las diferentes maneras de enfocar este avance de tecnología en salud, es necesario analizar todo lo que se ha escrito al respecto, porque parece que para el próximo mes de diciembre, podremos decir que el primer transplante de cabeza ya será una realidad.

Según avanzó recientemente el periódico ABC, el cirujano italiano Sergio Canavero afirma que se ha realizado en China, siguiendo su metodología, el primer transplante de cabeza en un mono. A pesar de los enormes problemas médicos, científicos y éticos que puede conllevar, el doctor Canavero no oculta su entusiasmo al asegurar que se ha dado un paso muy importante en el camino para hacer realidad su sueño de hacer un transplante de cabeza en una persona, con el objetivo de curar tetrapléjicos. Según Canavero, ex neurocirujano del hospital turinés Molinette y hoy profesor honoris causa en la Universidad Harbin de Medicina en China, el experimento lo ha llevado a cabo en este centro de médico un equipo de investigadores encabezados por el doctor Xiaoping Ren.

Tal y como se explica en este reportaje, los cirujanos conectaron el suministro de sangre entre la cabeza del mono y el nuevo cuerpo, pero no intentaron conectar la médula espinal, que es sin duda la parte más delicada de la operación, considerada imposible por muchos investigadores. La clave, que aún hoy no es posible resolver, es unir las fibras nerviosas que salen del sistema nervioso central y llegan a la médula, para luego dar el movimiento a brazos o piernas. Si se hubiera resuelto este problema fundamental, se habría podido curar las tetraplejias o paraplejias, lo que sería un adelanto espectacular para la ciencia.

De hecho, ABC entrevistó a Canavero antes de realizarse este último experimento y el cirujano afirmó que “la operación es absolutamente posible y todas las críticas que me hacen son equivocadas. Dan su opinión sobre cosas que no conocen. Yo llevo trabajando en este proyecto 30 años y he inventado un montón de cosas para llegar a este objetivo. Algunos dicen que es imposible, pero no saben de qué hablan”. Para ABC, el doctor Canavero está convencido de que podrá realizar la operación en Navidad de 2017. Necesita un equipo de unos 150 expertos. Y la realizará en China, porque cuenta con más facilidades y un menor coste: Hacerlo en China valdría 15 millones de dólares, mientras que en Europa o Estados Unidos el coste sería de 100 millones de dólares.

Este tipo de avances en el camino de la tecnología en salud se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.