Si cuidar nuestra salud física es importante, no lo es menos nuestra salud emocional. De hecho, ambas están estrechamente unidas y pueden relacionarse de maneras que ni siquiera podemos llegar a sospechar. Por eso es fundamental el cuidado de ambas, para que vayan de la mano en el objetivo de mejorar nuestro bienestar. Desde estas líneas queremos aconsejar 10 pasos para conseguir una óptima y enriquecedora salud emocional:

Dormir. Hay que intentar dormir un mínimo de 7 horas seguidas para conseguir un descanso realmente reparador y que nos permita despertarnos con la mente positiva y despejada. Para conseguirlo, es importante intentar mantener una rutina de horarios, tanto a la hora de acostarse, como de levantarse. También es aconsejable no cenar en exceso, ni beber alcohol para facilitar un sueño realmente efectivo. Y, por supuesto, no tener televisión en el dormitorio, ni utilizar dispositivos electrónicos antes de irse a la cama. Porque no hay nada que aumente el mal humor que haber pasado una noche en vela.

Realiza ejercicio físico. Lo más recomendable es realizar algún tipo de ejercicio físico, al menos tres veces a la semana. Además de que es un elemento de distracción de las preocupaciones diarias, nos ayuda a segregar endorfinas y serotonina, lo que potencia nuestra sensación de bienestar y a reducir considerablemente nuestros posibles niveles de estrés.

No pierdas la relación con tu familia y con tus amistades. Mediante diversos estudios científicos, se ha demostrado que la hormoma oxitocina está íntimamente relacionada, tanto con la felicidad, como con las habilidades sociales. Por ello es importante mantener vivos los vínculos emocionales que nos aportan alegría y vivacidad.

Diviértete. Haz una lista de las cosas que te motivan porque no hay que encerrarse en uno mismo ni en la rutinas que arrastramos, para evitar la sensación de que nos limitamos a encadenar un día igual tras de otro.

Organiza un tiempo libre para ti. Es fundamental reservar espacios para uno mismo, para fomentar nuestra individualidad. No olvidemos que si nos encontramos bien con nosotros mismos, esto se trasladará a nuestras relaciones con los demás.

Cuida tu alimentación. No por muy repetitivo deja de ser cierto. Y es que comer mucha fruta y verdura es fundamental para nuestro estado de ánimo, ya que si nos encontramos bien físicamente, eso repercutirá en nuestra salud emocional.

Sé generoso. Con tu familia, tus amigos, tus compañeros y tu entorno en general. Nos reconfortará ser capaces de hacer felices a los demás.

Toma el sol. Está claro que siempre de manera moderada, pero no es menos cierto que la carencia de vitamina D puede afectar a nuestro estado emocional.

Ejercita la mente. De la manera que te sea más atractiva. Ya sea con meditación o con tareas mentales, del estilo de crucigramas, sudokus, etc. Liberará espacio para dejar paso a la calma.

Disfruta del presente. Aprecia y valora lo que tienes hoy, porque no puedes controlar todo en esta vida y si se presentan problemas, ya los afrontarás cuando lleguen, y no antes.

Este tipo de reflexiones y muchas más de comunicación en salud se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.