Hasta hace un par de años, concretamente 2015, éramos muy pocos los que habíamos oído hablar del virus del zika. Incluso al principio de escuchar las primeras noticias, pensábamos que se trataba de una enfermedad muy lejana, algo así como tropical. Sin embargo, el número de casos más cercanos comenzó a proliferar en julio de 2015, cuando Brasil tuvo que notificar una asociación entre la infección por el virus de Zika y el síndrome de Guillain-Barré (una grave patología que genera debilidad generalizada), y en octubre del mismo año, se comunicó su asociación con la microcefalia, transformándolo en una alerta mundial y sobre todo en los países limítrofes.

Tal y como informa Healthandtech, desde ese momento se comenzó a reforzar la necesidad de terapias profilácticas para controlar y eventualmente erradicar este virus. Los primeros resultados de los estudios pre clínicos de la vacuna contra zika fueron llevados a cabo en ratones por un consorcio internacional. Este consorcio lo integran: Protein Sciences Corporation de Estados Unidos, Sinergium Biotech de Argentina, la Fundación Mundo Sano con presencia en España, África y Argentina, el Laboratorio Liomont de México, UMN Pharma de Japón y Fiocruz, una de las principales instituciones de salud de Brasil.

Según este artículo, dichos estudios mostraron un buen perfil de seguridad y la generación de anticuerpos neutralizantes contra el virus. A partir de estos buenos resultados, se estima avanzar con los estudios clínicos en humanos este mes de abril de 2017. Asimismo, avanza que, si bien aún no está definido el protocolo de investigación, sin duda será de suma importancia la incorporación personas de América Latina dada la alta incidencia de la enfermedad en esta población.

Dicha publicación médica también asegura que, según los primeros resultados arrojados en los estudios preclínicos con ratones, una proteína purificada formulada en laboratorio provoca fuertes niveles de anticuerpos neutralizantes, lo cual es un indicador positivo de que la vacuna protegerá contra la infección por el virus zika sin generar efectos adversos considerables.  El desarrollo de este tipo de terapia que requiere de tecnología avanzada permitirá, no solo la generación de la vacuna de zika, sino a futuro, la fabricación de distintas terapias contra otras enfermedades en el país.

 

Este tipo de análisis y muchos más de innovación en salud se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.