Nos encontramos ante la perspectiva de un horizonte del sector salud, donde el diseño y la información convergen en caminos paralelos, con el objetivo de servir al paciente, de un modo real y efectivo. Son muchos los estudios encaminados en este sentido. Por su profundidad, nos vamos a centrar en dos casos que vienen desde el ámbito universitario y empresarial.

El primero de ellos es el trabajo de la Profesora Guillermina Noël, de la Universidad de las Américas Puebla, que participó en el Simposio Design the Health Humanities and the Community, celebrado en la Universidad Alberta (Canadá). Noël ha concluido que el diseño puede contribuir directamente en la salud de los pacientes. Según ha explicado, “puede contribuir directamente a la salud de los pacientes de muchas maneras, tales como la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, haciendo los servicios médicos más seguros, de mejor calidad y efectivos, evitando los errores en la comunicación entre el médico y el paciente”.

Desde su perspectiva, el diseño puede facilitar la comprensión y transmisión de conocimientos entre profesionales de la salud. Como ejemplo, aporta la necesidad de informar al paciente acerca de su tratamiento, para que sus instrucciones sean claras y el paciente lo siga adecuadamente, para obtener resultados efectivos.

Por su parte, la multinacional estadounidense Philips ha publicado un detallado estudio acerca de la interrelación entre diseño y salud, que vamos a abordar por su interés. Dicho estudio revela que las aportaciones del diseño a la sanidad son multidimensionales, ya que los diseñadores pueden satisfacer las necesidades de todos los agentes que participan de la salud con sus innovaciones. Mientras que, por otro lado, el sector sanitario puede extender metodologías propias del diseño como el Design Thinking para llegar a soluciones orientadas a mejorar la experiencia de cada agente.

Asimismo, se concluye que un buen diseño, pensado para las personas, puede mejorar, desde la adherencia al tratamiento de un paciente con problemas respiratorios al crear mascarillas más fáciles de llevar, hasta reducir la ansiedad de un niño al que van a realizar un TAC creando un entorno agradable, pasando por mejorar la práctica de un médico que es capaz de dar una mejor asistencia a un paciente en una zona rural porque el diseñador ha dado con la clave para diseñar equipos de imagen médica más ligeros y portátiles.

 

Este tipo de análisis y muchos más, se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.