Cuidar en casa a un paciente infantil nunca es tarea sencilla. Se suman inquietudes, miedos y dudas de si se estarán haciendo las cosas bien. Si a eso le añadimos una enfermedad crónica, la inquietud va en aumento. Cuando a unos padres se les comunica que su hijo es diabético, la preocupación se incrementa.

En muchas ocasiones, no existen antecedentes familiares, lo que provoca que los padres no tengan muy claro a qué se enfrentan ni puedan compartir experiencias con parientes o amistades. Y, a la hora de explicarle al niño qué es lo que le pasa y el tratamiento que va a necesitar, estas familias necesitan muchos consejos y orientación. A raíz del diagnóstico, se sucede un interminable ciclo de controles de azúcar e inyecciones de insulina.

Observar este mar de dudas es lo que llevó al investigador Aaron Horowitz a crear un osito de peluche que, bajo el nombre Jerry the Bear, ayuda a los niños y niñas que padecen diabetes de tipo 1 (infantil y juvenil) a afrontar sus cuidados, compartiendo experiencias, y dejando de lado el sentimiento de soledad. Un proyecto de diseño en salud, en materia de educación, porque lo primero que tienen que aprender estos ‘pequeños’ pacientes es la responsabilidad de no saltarse ninguna comida y controlar sus niveles de glucosa.

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El osito Jerry les ayuda, en primer lugar, a interiorizar toda esa responsabilidad. Los niños deben concienciarse de que su enfermedad es completamente controlable, pero deben seguir siempre los pasos que les indiquen, tanto sus médicos, como sus padres. El hecho de que ellos vean a Jerry como otro amigo con diabetes, hace que no se sientan solos y se sientan más acompañados en dicha responsabilidad.

Esta iniciativa de diseño en salud ha sido desarrollada por la empresa Sproutel. Concretamente, el osito dispone en su barriga de una pantalla y los niños pueden tomarle el control de azúcar con un pinchazo en el dedo, como hacen con ellos mismos. La pantalla también sirve para jugar, ya que dispone de toda una serie de cuentos para entretener a los más pequeños.

La historia de Jerry viene también acompañada de una aventura y un reto, ya que el osito se está preparando para participar en los juegos olímpicos y ayudarle a mantener una buena salud, a pesar de tener diabetes, es fundamental para que cumpla sus sueños.

Una manera emotiva, cariñosa y sencilla de acompañar a los niños y niñas con diabetes en su camino de aprendizaje.

Distintas aportaciones sobre el diseño en salud se abordarán en el evento de atención sanitaria Salud On Me’, que se llevará a cabo en Valencia el próximo 11 de noviembre.