Ya hemos comentado en alguna ocasión el impacto de las nuevas tecnologías en el ámbito sanitario. Pero hoy lo vamos a hacer desde un punto de vista de gestión. Para ello, vamos a respaldarnos en un artículo de El Mundo, que analiza el papel de las nuevas tecnologías en la gestión sanitaria y su utilización para el progreso, ya que plantea un debate abierto entre diferentes instituciones implicadas.

Según se manifiesta en este reportaje, la digitalización es uno de los principales retos en la gestión sanitaria y la incorporación del Big Data está suponiendo considerables mejoras tanto para los pacientes como para los profesionales médicos. El Mundo recoge unas declaraciones del doctor Raimundo del Moral, Director de la Unidad Provincial de Anatomía Patológica de Granada, quien asegura que “la patología digital es una herramienta imprescindible que permite la integración en tiempo real sobre la pantalla del ordenador de todos los datos del paciente y abre la puerta que da paso a la nueva medicina personalizada del siglo XXI”.

Tal y como refiere este artículo, esta afirmación es compartida por Ignacio Hernández Medrano, neurólogo en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, quien destaca que “la digitalización sanitaria permite crear algoritmos y personalizar la forma de aplicar medicina”. En su opinión, “no hay razones por las cuales cualquier persona del plantea que tenga conectividad a internet no pueda tener acceso al mejor conocimiento medico posible. Lo ideal sería conseguir que a cualquier paciente, de cualquier lugar del mundo, le puedan chequear los mejores especialistas compartiendo información gracias a la tecnología”.

El Mundo prosigue su análisis señalando que la conectividad entre profesionales médicos es uno de los factores fundamentales para avanzar hacia una gestión sanitaria de calidad porque el trabajo en red permite mejorar los diagnósticos y los tratamientos. Las nuevas tecnologías posibilitan compartir información entre médicos de distintos campos y hospitales, lo que se traduce en una optimización de los recursos, una mejora en la relación con los pacientes y una reducción de costes.

En otro artículo enfocado en la misma línea El Mundo reitera que cada vez hay más información sobre salud, pero con ella también se multiplican las fuentes por las que los ciudadanos pueden acceder a esta información: smartphones, dispositivos y apps que funcionan como poderosas herramientas en pro de la salud conectada y que están provocando un verdadero empoderamiento del paciente.

Este tipo de análisis y muchos más de innovación en salud se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.