El avance de la tecnología en nuestras casas es un avance innegable. Quien más y quien menos tiene en casa un electrodoméstico que nos facilita la vida. Desde los más sencillos hasta los más avanzados. Pero tenemos que ser conscientes de cómo utilizarlos para sacar su máximo beneficio, sin que ello conlleve un posible perjuicio para nuestra salud. Y, por el contrario, existen otros avances cuya única y última finalidad es ayudar a nuestra salud, para que vivamos más y mejor. En definitiva, se trata de encontrar y utilizar todos los recursos que la tecnología para la salud pone a nuestra disposición.

El primer punto que vamos a abordar es el uso del microondas o, mejor dicho, intentar su ‘no uso’. Está claro que se trata de un ‘pequeño’ electrodoméstico que sirve para ganar un tiempo precioso en nuestras cocinas. Desde calentar, descongelar, incluso cocinar. Pero debemos ser consciente de una serie de particularidades que hacen que su uso deba ser más racional.

Fundamentalmente hablamos de su funcionamiento en sí, ya que trabaja con ondas electromagnéticas pueden llegar a alterar la estructura química de los alimentos y esto puede llegar a afectar nuestra salud, aunque sea a largo plazo. Su proceso para calentar los alimentos puede dañar o destruir los aminoácidos, lo que puede llegar a ser tóxico para nuestro cuerpo. Incluso los recipientes de plástico que utilizamos para calentar los alimentos en el microondas, por su uso, pueden llegar a liberar sustancias perjudiciales para nuestra salud.

Todos estos aspectos, y muchos otros, han sido objeto de numerosos estudios y El Confidencial nos ha aportado una visión general y resumida de los mismos.

Tampoco hay que perder de vista el aislamiento de nuestras casas, en referencia a la ventilación. Cuando se recomienda renovar las ventanas, no sólo se tienen en cuenta aspectos de eficiencia energética, que también, sino la más que probable influencia en nuestra salud. Una primera referencia atiende a nuestros sistema nervioso, ya que la contaminación acústica puede conllevar problemas de insomnio. Quizá lo más problemático sean los problemas de humedad. Y esto es así porque existen riesgos para los huesos, alergias por polvo y problemas respiratorios. Por todo ello, mantener un correcto aislamiento es más importante de lo que podemos llegar a pensar.

Precisamente, en relación con este último punto, los robots aspiradores ayudan a mantener a raya el tan odioso polvo. De una manera fácil y sencilla, incluso cuando no estamos en casa, podemos dejar funcionando estos robots para que eliminen en polvo que de manera residual se instala en nuestros hogares. Un informe de Eroski nos aporta la visión que tienen los consumidores sobre estos robots y sus diferentes características.

Por último, respecto al aire que respiramos, también es esencial hablar de los aires acondicionados, evaporizadores y humidificadores. Es obvio que abusar del aire acondicionado no es lo más recomendable, pero de unos años a esta parte, la mayoría de los aparatos de aire acondicionado tienen una función que tan sólo regula la humedad, enfriando de manera considerable el ambiente y la sensación de frescor, que puede utilizarse de manera más relajada, incluso por las noches y con niños en casa.

Respecto a los evaporizadores, más conocidos como aires acondicionados portátiles, hay que tener en cuenta que su rendimiento es idóneo en climas secos, sin necesidad de tener que recurrir a los aires acondicionados convencionales. En cuanto a los humidificadores, también son realmente beneficiosos en espacios con gran sequedad ambiental, sobre todo si tenemos niños pequeños en casa.

Una vez conocemos todas las novedades que aporta la innovación en salud, podremos elegir qué opciones nos convencen más o son más idóneas para implantarlas en nuestros hogares.