Seguro que conocemos a alguien, o incluso se trate de nosotros mismos, que padezca absoluto terror a las agujas. Para este tipo de personas un simple análisis de sangre les puede llegar a producir un auténtico ataque de pánico. No debemos infravalorar ese sentimiento o pensar que se trata de una debilidad o una cobardía. De hecho, estamos hablando de una fobia contrastada, que recibe el nombre de ‘Belonefobia’ y que tiene su co-relación con otras fobias como la ‘Hemofobia’ o miedo a la sangre; o la ‘Traumatofobia’, miedo a las heridas.

Como decíamos, este ‘terror’ puede verse incrementado si, cuando nos sometemos a un análisis de sangre, el profesional tarda en encontrarnos la vena. Algo que tampoco resulta nada agradable, aunque no tengamos ese tipo de fobia. Está claro que a nadie le apetece que le vayan clavando agujas, a modo de prueba, hasta que te encuentran la vena correcta para la extracción de sangre. De hecho, se cifra entre un 20% y un 25% las punciones en vena que resultan fallidas; y un 21% de los pacientes reconoce tener miedo a las agujas.

evento atención sanitaria

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Para aliviar este miedo, ha surgido un nuevo instrumento de tecnología en salud. Hablamos de un dispositivo que utiliza luz infrarroja para averiguar el lugar preciso en el que se encuentran nuestras venas. Además de aliviar este tipo de fobias, este nuevo dispositivo de tecnología en salud, ayuda a los enfermeros y enfermeras a realizar su trabajo. Sin olvidar, todas aquellas personas que tienen un acceso venoso difícil. Periódicos como La Vanguardia ya se han hecho eco de este invento.

La técnica radica en la cantidad de hemoglobina que contiene la sangre. Esta hemoglobina absorbe la luz infrarroja, proyectándose esta última sobre la piel, lo que facilita que las venas se diferencien visualmente, respecto a otro tipo de tejidos. El aparato se proyecta en dirección a la zona de nuestro brazo donde se va a producir la incisión y las venas resaltan en un color verde intenso.

Se acabó ese momento ‘tenso’ en el que el enfermero o la enfermera se empecinan en encontrarnos la vena, a base de golpecitos o palpando nuestro brazo.

De esta manera, se facilita enormemente el trabajo de los profesionales sanitarios y se evitan molestias innecesarias para los pacientes. En el caso de las personas que padecen

‘Belonefobia’ , se reduce considerablemente el estrés que les puede llegar a generar una simple extracción de sangre.

Distintas visiones sobre la tecnología en salud se abordarán en el evento de atención sanitaria Salud On Me’, que se llevará a cabo en Valencia el próximo 11 de noviembre.