¿Por qué cuando un paciente es ingresado en un centro hospitalario tiende a sentirse deshumanizado? Existen múltiples respuestas a esta pregunta. El hecho de sentir que dejas de tener el control sobre tu vida y que éste recae en unas manos que ni siquiera conozcas, hace que el estrés emocional esté presente durante dicho periodo de hospitalización. Este hecho, unido a la incertidumbre, al miedo, a la preocupación por el futuro hacen que una de las primeras consecuencias de una hospitalización sea el sueño o, mejor dicho, la falta de él.

Afortunadamente la innovación en salud ha hecho que este tema haya sido objeto de estudio entre profesionales del sector sanitario y, fruto de ello, ha nacido en España el proyecto SueñOn. Una iniciativa de innovación en salud desarrollada por enfermeras y enfocada para todos los agentes implicados en la salud, así como los gestores y pacientes. Su objetivo final es promover el descanso de las personas hospitalizadas. El proyecto arrancó el pasado mes de julio y ya cuenta con el respaldo de más de 1.000 profesionales.

El periódico ABC se hizo eco de su nacimiento y aportó datos tan reveladores como que dormir menos de cinco horas incrementa la mortalidad de los pacientes hasta cuatro veces más. Asimismo, destacaba que dormir las horas suficientes y tener un buen descanso puede retrasar enfermedades, como el párkinson, en alzhéimer, el cáncer o la diabetes. Según sus datos, el 82%de los pacientes hospitalizados aseguran que su sueño ha sido perturbado en alguna ocasión y el 33% tiene «muchos» problemas de sueño. Un 65% durmió al menos tres horas al día pero con muchas variaciones.

Desde SueñOn, su finalidad es abordar el problema de la interrupción del sueño en los pacientes hospitalizados y su consecuente falta de descanso. Hacer frente a una situación con la que se encuentra cualquier persona que, por una u otra razón, tiene que pasar alguna noche en alguno de los hospitales del Sistema Nacional de Salud, poniendo en marcha algunas soluciones que pueden ayudar a mejorar este problema y que son de fácil implantación.

Entre los factores que alteran el sueño de los pacientes ingresados en un hospital está el despertarse y acostarse más temprano de lo habitual y las interrupciones nocturnas. Interrupciones que suelen estar motivadas por la luz excesiva, las rutinas y cuidados de enfermería, al paciente o al compañero de habitación, al ruido en la unidad de hospitalización, a que la cama no sea cómoda y la temperatura de la habitación sea la adecuada y finalmente, el dolor, la fatiga, el miedo o la preocupación. A todo esto, se añaden las siestas diurnas propiciadas por el tiempo que deben que permanecer en la cama o sentados sin mayor distracción.

Para empezar a mejorar esta situación, desde SueñOn se propone adoptar una serie de sencillas medidas con resultados fiables. La primera de ellas es intentar respetar unas horas de descanso obligado, desde las 00:00h hasta las 06:30h y, simplemente teniendo en cuenta la iluminación. Para ello, se propone apagar las luces del control de enfermería que no sean necesarias para el trabajo de enfermería y auxiliares; cerrar las puertas de las habitaciones para evitar que entren las luces del exterior y despertar a los pacientes.

Parece algo simple, pero es precisamente esa simplicidad la que hace que sea sencillo ayudar a los pacientes a descansar mejor.