José Manuel López Nicolás es licenciado en Ciencias Químicas por la la Universidad de Murcia, donde se doctoró en 1997 y donde actualmente es Profesor Titular del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular. En dicha institución desarrolla su actividad docente e investigadora dentro del Grupo de Excelencia “Bioquímica y Biotecnología enzimática”.

Autor del libro Nuevos alimentos del siglo XXI”, forma parte de varios proyectos de investigación en el campo de la Bioquímica, la Biotecnología, la Nutrición y la Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Asimismo, colabora en diversas plataformas de divulgación científica, como Naukas y Journal of Feelsynapsis.

Lejos de acomodarse en un despacho, decidió lanzar su blog Scientia, convencido como está de que, en el actual mundo en el que vivimos, un investigador no puede permanecer ajeno a las redes sociales, sino todo lo contrario. La esencia de Scientia, que ha conseguido, entre otros, el Premio Bitácoras al mejor blog de ciencia del año 2013, es la divulgación de la ciencia, de la forma más comprensible para todo tipo de lectores. Una herramienta indiscutible de la comunicación en salud.

Para José Manuel López, comunicar la ciencia de forma comprensible “genera una sociedad avanzada en conocimiento y ayuda a evitar que se caiga en fraudes o en mitos“. En este sentido, resalta que esa misma comunicación puede ‘retroalimentar’ la actividad investigadora. Un claro ejemplo es el caso de un investigador que utilice las redes sociales para contar un proyecto y que, a raíz de ello, reciba fondos del Ministerio para dicho proyecto.

ponentes evento atención sanitaria

Un ejemplo como el que acabamos de mencionar, lo ha protagonizado el propio José Manuel López. Recuerda cómo a través de un ‘tuit’, en el que ni siquiera se le mencionaba, por pura casualidad descubrió que se había aprobado el tratamiento médico con una molécula para una niña que padecía una enfermedad rara. La casualidad radica en que José Manuel López dedicó a esa precisa molécula gran parte de sus investigaciones en los años 90. A raíz de ese ‘tuit’, “comencé a tirar del hilo, me puse en contacto con la madre de la niña y con su pediatra de Madrid y me impliqué hasta el punto de impulsar en la Universidad de Murcia una unidad de investigación de enfermedades raras”, remarca López. Como consecuencia, “abrimos una investigación y el resultado fue que acortamos de 15 a 4 días, los días que se podía pinchar a esa niña la molécula en la cabeza, lo que repercutía en un beneficio para su salud”.

Experiencias de comunicación en salud como ésta, las explicará José Manuel López en el evento de atención sanitaria Salud On Me’, que se llevará a cabo en Valencia el próximo 11 de noviembre.