Sueño, avance o pesadilla. Estas tres palabras podrían resumir las ideas o sensaciones que le viene a un ser humano a la mente cuando le hablan de robots que operan. Sueño porque suena a futurismo. Avance por el progreso médico que supone. Pero, no lo neguemos, también puede inducir a la pesadilla por si tienes que pasar por una operación quirúrgica de ese calado. La mayoría preferiríamos que, por lo menos, el robot estuviera guiado por un médico. Pero, ¿qué pasaría si nos dijeran que el robot lo puede hacer mejor que un ser humano?. La pregunta ya no se hace de manera retórica, sino que ya es una realidad! Hablamos de STAR, un verdadero hito en el ámbito de la tecnología en salud.

El periódico El País ya se hizo eco recientemente de este inmenso avance. Según explica en su artículo, STAR ha sido diseñado por un grupo de cirujanos del Instituto Sheikh Zayed de Innovación en Cirugía Pediátrica. Funciona mediante tecnología de visión 3D y un algoritmo matemático con las mejores técnicas de sutura para operar tejidos blandos. Este prototipo trabaja de forma autónoma, siendo capaz de salir del patrón programado por el humano y tomar decisiones por sí mismo para cerrar la cirugía.

Hasta ahora, el sistema más avanzado en este campo era Da Vinci, aprobado en EEUU en el año 2000. Pero STAR supera todas las técnicas robóticas conocidas hasta el momento. De hecho, este sistema ha superado a cirujanos con casi una década de experiencia a la hora de suturar, siendo además menos invasivo que la laparoscopia y operando sobre tejidos blandos.

El reportaje del periódico El País asegura que, STAR posee inteligencia, a diferencia de su antecesor Da Vinci, ya que éste último necesita de la guía de un cirujano. Por el contrario, STAR opera sin control humano, al menos durante la intervención. Los cirujanos programan la operación y la supervisan. Pero es STAR el que, si necesita ampliar o reducir la distancia entre sutura y sutura, por ejemplo, decide cuánto y cómo.

En la misma línea de estos avances, también el periódico El País adelantó un progreso ‘made in Spain’. Se trata de Broca, un prototipo español, más flexible, adaptable y ofrece al cirujano la sensación táctil, importante para que mida la fuerza con la que actúa, por ejemplo.

Este tipo de avances en el camino de la tecnología en salud se abordarán en la segunda edición de Salud On Me.